¿Y por qué no? En algunas ocasiones tenemos que dar mucho más de lo que tenemos para que algo sea significativo, que se haga de notar. Puede que sea mejor esforzarte por excederte para conseguir un resultado moderado, y, a riesgo de que algunas personas me llamen loca, yo creo que es así; porque aquellas cosas que creemos “imposibles” a menudo provienen de un esfuerzo insuficiente, provocado por esas mismas personas que no son capaces de reconocer que se están rindiendo antes de hora, que se están conformando con lo que les dan en lugar de luchar por lo que quieren.
No es tiempo de rendirse ni de dejarse llevar, si no de coger las riendas y marcar una dirección. Déjate la piel hasta que obtengas lo que quieres, al fin y al cabo en cada caida serás un poco más inmune que en la vez anterior.
Y sobretodo, demuestra que el 100% es una cantidad media establecida, se puede dar mucho más, que aquí los límites se los marca una misma.
Nuestra vida se compone de una serie de momentos compartidos con aquellos con los que hemos decidido crear montones de recuerdos. Es una serie de historias, o una sola, según cada uno como quiera verlo. Es lo que nos hace ser quienes somos, y aqui descubrirás como soy yo;
jueves, 16 de febrero de 2012
domingo, 5 de febrero de 2012
Si te enciendo la puerta, no me cierres la luz (8)
Nada dura eternamente, siempre llega un momento en el que debemos decir adiós al mundo que conocemos, adiós a todo lo que dábamos por sentado, adiós a aquellos que creíamos que nunca nos abandonarían, y cuando estos cambios se producen por fin, cuando lo conocido se ha ido y lo desconocido ha ocupado su lugar, lo único que podemos hacer es decir: HOLA Y BIENVENIDOS
sábado, 5 de noviembre de 2011
"Hasta luego" suena mejor que "adiós"
Abrí los ojos por la mañana, bien temprano, cuando todavía no ha salido el sol y salir de la cama implicaba provocar infinitos ruidos que se escuchasen varios kilometros a la redonda.
Era uno de esos momentos en los que, ya sin una pizca de sueño y cansancio en el cuerpo, te paras a reflexionar y recordar. Las memorias pasaban como en esas cintas de películas antiguas, las mismas en las que inspeccionas a contraluz cada imagen congelada, y te detienes en aquellas que llaman tu atención de manera peculiar.
Y de ese mismo modo, ha sido esta mañana cuando, de nuevo, me he recordado a mi misma que no vale la pena quedarse atada a un recuerdo. Es bonito conservarlo, pero no desgastarlo; algunas cosas están mejor como están y el hecho de que solo sucedan una vez las convierte en únicas, como deben ser.
Desatarse implica libertad, y libertad es lo que necesito.
Hay que dejar de darle tanta importancia a las cosas que no la tienen. Dejar de pensar en lo que puedan decir los demás de lo que vas a hacer, ¡tú solo hazlo!
Despréndete de tus ataduras, pero no conviertas un "adiós" en el final de algo que no tengas la certeza que vale la pena perder, porque si sigues adelante podrás volver a saludarlo. Por eso, yo prefiero decir "hasta luego", suena mejor.
lunes, 4 de julio de 2011
Vive la vida a tu manera.
Miente de vez en cuando por buenas causas, a veces las verdades duelen. Di que no tienes cosquillas para que te las intenten encontrar. Sé bipolar, primero di que no quieres, cambia de opinión y sí que sí.
Enfádate por unos segundos y luego sonríe.
Deja que te miren mal, ¿qué más da?
La vida es una serie de acciones improvisadas, sé tu misma y afronta tus errores, si te caes, te levantas y punto, sonríe a todos tus enemigos, que vean que no te afecta en absoluto el tipo de mierda que hablen sobre ti. Confía en tus amigas, pero las de verdad, cuéntales tus mayores secretos. Vive tu vida, que nada ni nadie te domine, busca nuevas alternativas, divirtiete, riete de ti y de tus propias palabras y tonterías. Sonrie hasta que te duelan las mejillas. No te arrepientas de algo que has hecho, si en ese momento lo hiciste fue porque te parecio justo.
Olvida. Castigarse con recuerdos amargos no sirve de nada; todo aquello que no valga la pena recordar déjalo a un lado y dale una nueva oportunidad como te gustaría que te la dieran a ti.
Enamórate y cree que será para siempre, sueña con tu principe azul e imaginate toda tu vida junto a él. Todos los días es una nueva oportunidad para sonreir y puede que una mañana, alguien necesite de tu sonrisa.
lunes, 4 de abril de 2011
Voyage
- Un dia de estos quiero hacer un gran viaje, de esos...importantes
+ Yo el año que viene me voy con mis amigas a París, no sé como de importante será eso para ti
- ¿Cuanto tiempo?
+ Una semana
- Entonces sí que es importante.
+ Jajaja, ¿porqué? ¿sólo porque es una semana?
- No. Porque es una semana sin tí
+ Ah... claro...- Vente conmigo
+ ¿Qué?
- Vente conmigo a París
+ Estas loco...
- Si, loco no, loquisimo, pero ¿nos imaginas a ti y a mi por las calles de París?
+ Por desgracia no me lo puedo imaginar
- Pues entonces espérate a vivirlo. Aunque no sé que les parecerá a tus amigas+ Ya.. jajajaja. No creo que les hiciera mucha gracia la verdad..
- Entonces vente conmigo a cualquier sitio
Me habría gustado decirle que si, que con él iria hasta el fin del mundo si fuera necesario, pero no pude. Y aunque me habría gustado haberselo dicho, sé que hice lo correcto callándome y cambiando de tema.
A veces cuanto más empeño pones de tu parte para que las cosas cambien, más dificiles se ponen las cosas. Y no sé como lo haces, que ultimamente me las haces imposibles...
sábado, 26 de marzo de 2011
Next 2 you
Sé que soy exigente en muchos aspectos, que algunas cosas no me gustan, muchas no las aguanto, otras las contradigo y las restantes simplemente ni las miro. Pero hay cosas que no pasan desapercibidas, que adquieren importancia aunque no la tengan, que gustan sin ningun motivo...
Y a veces me gusta coger esas cosas, con cuidado, observarlas, analizarlas, teniendo en cuenta hasta el mas minimo detalle para que cuando decida recordarla, tenga un detalle único.
Pero algunas veces las cosas no tienen explicacion, o simplemente suceden tan rapidas que no las percibes, se te escapan de las manos.
Es por eso que a veces nisiquiera vemos lo que tenemos delante de los ojos...
Y a veces me gusta coger esas cosas, con cuidado, observarlas, analizarlas, teniendo en cuenta hasta el mas minimo detalle para que cuando decida recordarla, tenga un detalle único.
Pero algunas veces las cosas no tienen explicacion, o simplemente suceden tan rapidas que no las percibes, se te escapan de las manos.
Es por eso que a veces nisiquiera vemos lo que tenemos delante de los ojos...
martes, 7 de diciembre de 2010
Es así
Cuántas veces hemos querido detener el tiempo. Cuántos días hemos estado viviendo en el pasado, pensando en lo mucho que nos gustaría poder volver atrás para remendar un descosido y volver a vivir alguno de esos momentos que tan felices nos hicieron.
Estaría bien poder manejar el curso de nuestra vida a nuestro antojo, pero así, no tendría sentido un primer beso, un primer amor, las nuevas amistades…
No podríamos disfrutar de la capacidad de recordar con sonrisas, de querer volver a ser niños, de aprender, de esperar con impaciencia para ver a alguien a quien ya echabas de menos... Dejaríamos atrás algo que forman parte de nosotros, los recuerdos.
Aunque también estaría bien poder darle a un botón para evitar el sufrimiento, para borrar todo lo que en su día nos hizo daño, pero de esa forma, no aprenderíamos a ser fuertes, no seríamos capaces de reírnos de aquello que en su día pudo herirnos.
Es por eso que cada pequeña cosa, cada pequeño detalle, guarda un gran sentido. Y cada bello recuerdo, cada cosa que nos ha hecho felices, es la que nos enseña a ser grandes.
Porque así es la vida...pequeña y grande al mismo tiempo…
Quiéreme tanto como para estallar.
Adoro cuando me miras y, sin motivo alguno, tus labios
dibujan una sonrisa que curva la comisura de tus labios hasta que ésta te
alcanza los ojos. Me encanta que cuando estamos juntos, busques mi cercanía,
agarrándome de la mano o la cintura, hasta que mi cuerpo se acostumbra a tu
calor.
Nunca imaginé que fueras tú; aquel cabezón al que a veces le cuesta decirme las cosas. Ese que me arranca unas risas en contra de mi voluntad; tú, que me matas a cosquillas mientras entre carcajadas te suplico que pares, haciéndolo sólo cuando, entre tanto forcejo, encuentras un momento para robarme un beso, ganando una batalla en la que, con tan solo poner esa mirada, ya me tenías ganada.
Una vez más, eres tú. Y podría escribirle al mundo cientos de líneas sobre ti y sobre mí, contándoles nuestra historia, y poniéndoles los dientes largos al hablarles de este amor.
Y es que, una vez más, tengo tanto que decirte que sólo puedo expresarlo con silencios que se rompen en un suspiro, dejando que sea cada una de las moléculas de mi cuerpo (esas mismas que quieren más de ti) las que te pidan que, una vez más, te quedes conmigo.
Nunca imaginé que fueras tú; aquel cabezón al que a veces le cuesta decirme las cosas. Ese que me arranca unas risas en contra de mi voluntad; tú, que me matas a cosquillas mientras entre carcajadas te suplico que pares, haciéndolo sólo cuando, entre tanto forcejo, encuentras un momento para robarme un beso, ganando una batalla en la que, con tan solo poner esa mirada, ya me tenías ganada.
Una vez más, eres tú. Y podría escribirle al mundo cientos de líneas sobre ti y sobre mí, contándoles nuestra historia, y poniéndoles los dientes largos al hablarles de este amor.
Y es que, una vez más, tengo tanto que decirte que sólo puedo expresarlo con silencios que se rompen en un suspiro, dejando que sea cada una de las moléculas de mi cuerpo (esas mismas que quieren más de ti) las que te pidan que, una vez más, te quedes conmigo.
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