Miente de vez en cuando por buenas causas, a veces las verdades duelen. Di que no tienes cosquillas para que te las intenten encontrar. Sé bipolar, primero di que no quieres, cambia de opinión y sí que sí.
Enfádate por unos segundos y luego sonríe.
Deja que te miren mal, ¿qué más da?
La vida es una serie de acciones improvisadas, sé tu misma y afronta tus errores, si te caes, te levantas y punto, sonríe a todos tus enemigos, que vean que no te afecta en absoluto el tipo de mierda que hablen sobre ti. Confía en tus amigas, pero las de verdad, cuéntales tus mayores secretos. Vive tu vida, que nada ni nadie te domine, busca nuevas alternativas, divirtiete, riete de ti y de tus propias palabras y tonterías. Sonrie hasta que te duelan las mejillas. No te arrepientas de algo que has hecho, si en ese momento lo hiciste fue porque te parecio justo.
Olvida. Castigarse con recuerdos amargos no sirve de nada; todo aquello que no valga la pena recordar déjalo a un lado y dale una nueva oportunidad como te gustaría que te la dieran a ti.
Enamórate y cree que será para siempre, sueña con tu principe azul e imaginate toda tu vida junto a él. Todos los días es una nueva oportunidad para sonreir y puede que una mañana, alguien necesite de tu sonrisa.
