viernes, 4 de abril de 2014

Pequeños detalles

En su pequeñez se esconde un gran detonante, sólo que su mecanismo es algo más complejo que la decisión entre cortar el cable rojo o el cable azul. Un detalle somos nosotros, el reflejo de lo que somos; la esencia que llevamos dentro.

A veces pasan desapercibidos pero, si en lugar de ver, te paras a observar, te das cuenta de que es de esos detalles de donde sacamos (o, al menos eso hago yo) lo especial de la sencilla acción en sí, aquello que sólo se lo asociamos a esa persona y que la diferencia del resto. Se graban en nuestra memoria con la misma facilidad con la que una gota de tinta se expande al caer sobre el papel, dibujando al mismo tiempo ese lunar en la espalda, y escribiendo sobre esa peculiaridad en la forma de cortar el aire al reírse, en la intensidad de una mirada o en los gestos que acompañan al cuerpo a la hora de relatar teatralmente una de nuestras experiencias.
Tal vez sean ellos los que nos enganchen, como ese atractivo bocadito de dulce que te tomas a pesar de estar saciado, sólo por el placer de saborearlo, haciéndote querer todavía un poco más. Y, al igual que ocurre con las cosas buenas, nos acostumbramos a ellos; forman parte de las singularidades del otro, de aquello que nos saca de quicio y nos encanta al mismo tiempo, que una vez los probamos, de otra forma (en otras personas) ya no nos saben igual.
Cada uno de ellos es un mordisco que deja huella en nosotros. Pequeñas marcas que, a la hora de recordar, son las más grandes.

jueves, 11 de julio de 2013

Quien lo iba a decir

Esta eres tú, los ojos cerrados, bajo la lluvia. Nunca imaginaste que harías algo así, nunca te habías visto como… no sé como describirlo, como una de esas personas a las que le gusta la luna o que pasan horas contemplando el mar o una puesta de sol. Seguro que sabes de qué gente estoy hablando… o tal vez no. Da igual, a ti te gusta estar así, desafiando al frío, sintiendo como el agua empapa tu camiseta y te moja la piel, y notar como la tierra se vuelve mullida bajo tus pies y el olor, y el sonido de la lluvia al golpear las hojas. Todas esas cosas que dicen los libros que no has leido. Esta eres tú, quién lo iba a decir… tú. 

sábado, 15 de junio de 2013

En algún momento de nuestra vida, por un motivo u otro, se han cruzado en nuestro camino personas que nos sorprenden; que, si de la primera impresión dependiera, les habrías mandado a paseo inmediatamente, pero que realmente, una vez los conoces, te das cuenta de cuánta falta hacía en tu vida tener a alguien así. 
La mejor parte es, definitivamente, cuando sabes que vienen para quedarse por un largo tiempo.

jueves, 2 de mayo de 2013

"Love is never about finding the hand
that perfectly fits yours.
It´s about finding that one person
who is willing to hold hands
no matter how unfit it may be."



miércoles, 1 de mayo de 2013


miércoles, 10 de abril de 2013


domingo, 15 de julio de 2012

Happy Birthday.

Algunas veces, piensas que has vivido una experiencia tan sumamente perfecta que nunca nada ni nadie podrá superarla. Sin embargo, luego llegan ellos, con sus sonrisas, sus abrazos, su perfecta compañía, y dispuestos a hacerte pasar un día perfecto, tu día. Y así lo hicieron. En tan solo unas cuantas horas, me hicieron reír, llorar, pasar vergüenza y, sobretodo, me hicieron sentirme especial como nunca. Algo tan sencillo como unas fotos, tu canción favorita cantada por alguien especial o un 'cumpleaños felíz' a voz de todos ellos, dispuestos a sorprenderme. Te regalan su cariño, su atención, sus sonrisas... y te das cuenta de que con eso basta, que no hace falta soplar las velas para darte cuenta de que no necesitas nada más, que solo les quieres a ellos, tal y como son, tal y como están, a tu lado. No podría haber pedido nada mejor. Me siento afortunada por tenerles, y creo que no hay palabras para agradecerles lo felíz que me han hecho. Os quiero muchísimo. Gracias por hacer estos 17 simplemente inolvidables.


martes, 5 de junio de 2012

Que tu cuerpo se acostumbre a mi calor.

Me olvidé del mundo por momentos, estaba totalmente sumida en una historia perfecta; que ni es, ni será la mía. Cerré los ojos para asimilar lo que mi mente acababa de crear. Tras unos segundo de paz absoluta, los abrí, para acto seguido arrepentirme de haberlo hecho. Volví a la realidad, a la cruda realidad. Estaba sentada en mi cama y observé a mi alrededor por si acaso mi mente había creado algo real. Pero no, me encontraba sola, tú no estabas a mi lado, fue en esa milésima de segundo cuando me di cuenta de que te necesitaba y te sigo necesitando junto a mi. Necesito saborear el dulce toque de tus labios todas las mañanas, y, al irnos cada uno por su lado, saborear el amargo de la despedida. Llegar a mi casa con todavía una sonrisa en los labios y notar que tu olor se ha quedado filtrado en mi ropa. Que me digas lo mucho que te gustan mis labios o lo que te encanta el olor a cereza que se te queda en las manos después de no haberme soltado ni un segundo en toda un tarde.
Sí, son recuerdos que todavía se sienten demasiado reales.

Be free.

Be free.